En el pinsapar de Grazalema, un auténtico bosque de la era Jurásica en las sierras de Cádiz, es una verdadera joya de la naturaleza. Allí habita el llamado corzo morísco que, según los científicos, puede ser una subespecie autóctona, única en el mundo, y sucesora del corzo ibérico, desparecido la introducción de otras subespecies que lo han hibridado. |