Los montes de Cádiz, en los Alcornocales o el Pinsapar de Grazalema son la morada del corzo morisco, una pieza de caza de características distintas a la de corzo europeo o collalbo.
Zahara de la Sierra, Ubrique, Arcos de la Frontera, Alcalá de los Gazules, y Grazalema son villas con un encanto donde se siente la tradición venatoria.